Los hermanos de Gabe guardaron silencio. Cada uno de ellos recordando la ayuda que Gabe siempre les brindó y se sintieron no solo molestos sino apenados, por no haber sido capaces de ver que algo no iba bien.
—Debimos estar pendientes y no hay pretexto.
—Xander, no estoy haciendo un reclamo.
—Lo sabemos, Gabe, lo sabemos. Pero debimos ser capaces de ver más de lo que había a simple vista y eso mi querido hermano, es totalmente inconcebible.
Dragos amaba a sus hermanos, pero Gabe era al que más