Un par de días después…
Si una persona midiese su éxito en la vida, Christie podría llamarse a sí misma una perdedora, y no es que fuese una persona negativa a la que debido a su mala suerte la siguieran las tragedias. Aunque era difícil, comprendía que estaba destinada para grandes cosas.
Obviamente saberlo no hacía que dejara de sentir que todas aquellas tragedias eran una especie de castigo, pues para ella, en la vida nada tenía sentido. Huérfana y criada hasta los cinco años en un orfanato