Emi miraba a Colmillitos, pero este no intervenía, es más, parecía estar del lado de su sobrino y supuso que era lo normal. Ella era la de afuera. Y esa línea de pensamientos llegó a Radu, quien la miró fijamente.
—Emily, lo que siento por ti no cambia y no eres de afuera, también eres mi sobrina.
—No leas mi mente, Radu, ustedes necesitan entender que es molesto, y respetar mi privacidad.
—¿Radu y no Colmillitos? Mi sobrino tiene razón, tú estás actuando como si nos quisieras sacar a todos