Lucifer regresó su atención a uno de sus buenos amigos, y no pudo evitar sonreír.
—Vaya cosas de la vida, así que somos lo que los humanos conocen como consuegros.
—Demonios, esta familia será algo peculiar.
—Por suerte me has caído bien siempre, Vlad. ¿Justina?
—En casa, esta situación es riesgosa y la quiero lejos de todo.
—Es lo mejor, todos aquellos que van tras nosotros las atacan a ellas.
Lucifer miró a su amigo y supo que este estaba preocupado.
El mundo ha cambiado, mi a