—Tienes que comer algo Diana, no puedes estar así todo el bendito día.
—No tengo hambre, me duele el estómago.
—pues claro que te duele, si no has comido bien en una semana, solo jugos, gelatinas y galletas, eso no te hace bien para tu salud, mira lo pálida que estás.
—No quiero comer nada Carla, de verdad.
—Pues no, lo siento mucho, te vas a levantar de esa cama, te vas a dar un buen baño y vamos a salir, ¿Okey? Y no quiero un no por respuesta.
Diana prefirió ir a casa de su amiga Carla a tene