Decir que no durmió era una tremenda mentira, por supuesto que durmió de maravilla no recordó en que momento cayó rendida en los brazos de Morfeo, es que tremendo orgasmo que tuvo la dejo noqueada.
Fue una cosa inexplicable ni estimulandose ella misma sentía tanto.
Suspiro nuevamente y siguió observando el techo de su habitación, todavía faltaba para que la alarma sonará y ya había despertado, estaba pensando en levantarse pero las nalgas le ardían y realmente no quería moverse.
Cerró los ojo