Necesitaba eso, sentirse envuelta por el físico poderoso y hermoso del hombre que quería y deseaba desde siempre. Enredarse en ese cuerpo musculoso y macizo, protector y masculino. Solo los labios, las manos, los ojos y la masculinidad de Jace Monahan en ella, adorando cada porción de su piel. Solo él. No podía haber otro; no podría lograrlo con otro. Solo él borraría el horror y construiría pasión y sensualidad en ella.
Había decidido que se lo expresaría llanamente, y estaba decidida a hacerl