Han pasados tres días después, hoy hemos regresado a la ciudad, y aunque he tratado de olvidar lo que sucedió es algo que no se puede tomar tan a la ligera.
Como sea continuo abriendo la puerta de mi departamento hasta que lo logro, estoy por entrar sin embargo la voz de Alexander me detiene, me doy la vuelta y él está detrás de mí.
— ¿Qué haces aquí? No te quedo claro que no quiero saber nada de ti—menciono a la vez que bajo al suelo a Mango quien se adentra al departamento.
—Por favor mi amo