Salgo de ese callejón un poco obscuro, veo hacia los dos lados con el fin de ver hacia donde se fue, justo ahí es cuando veo de lejos como Alexander sube a un auto el cual acelera de prisa, es en ese momento que me doy cuenta de que no puedo hacer nada.
Solo rogar al creador de los cielos que él esté bien, aprieto mis ojos ya que siento un dolor inmenso en mi alma, ni siquiera pude decirle que estamos esperando un hijo.
Siento mis lágrimas correr una tras otra por mis mejillas, después de eso t