A la mañana siguiente…
Unas nauseas terribles me han despertado por la mañana, levanto mi rostro y me veo al espejo donde se refleja mi rostro cansado y lleno de ojeras, ni hablar de mis ojos llorosos esos por el vómito.
Creo que todos tienen razón al decirme que vaya al médico así que eso mismo hare.
Dos horas más tarde…
Me encuentro con el medico quien después de haber escuchado todos mis síntomas me ha mandado hacer unos análisis.
—Puedes pedirlos urgentes si así lo deseas esos estarán en me