Mundo ficciónIniciar sesiónEn cuanto llegamos a la hacienda le pido a Alexander que me baje, por lo que enseguida él lo hace, ambos estamos de frente, yo lo miro apenada mientras que él me mira con esa mirada inexpresiva, aclaro la garganta y solo trago saliva para luego caminar a la cocina en la cual están cocinando lo que creo que es pollo.
Sonrío mientras camino estoy por entrar a la cocina pero Alexander me detiene, por lo que de inmediato volteo a verlo con reprobación.







