Capítulo 16: El juego comienza
La mañana llegó sin piedad. Artemis despertó con la boca seca, la cabeza martillándole y el cuerpo totalmente pesado, como si la noche anterior le hubiera pasado factura por cada vaso de whisky que bebió sin control.
Artemis abrió los ojos lentamente, mirando el techo de su habitación, y durante unos segundos no supo dónde estaba. Luego, los recuerdos regresaron de golpe. Nerina, los niños y las palabras que lo destrozaron.
Con cuidado se incorporó con un gruñido