Mundo ficciónIniciar sesiónGanando Su Confianza
El tráfico en Manhattan era denso, pero dentro del auto el silencio era aún más pesado. Harper mantenía los brazos cruzados, mirando por la ventana con expresión dura, mientras Eliot conducía con paciencia, echándole miradas rápidas de vez en cuando.
- Aún no sé por qué acepté esto. - murmuró Harper finalmente, con un resoplido cargado de rabia contenida.
- Porque sabes que no fue Callum. - respondió Eliot con calma, sin apartar la vista de la carretera - Fueron sus padres. Ellos movieron las piezas y créeme, él no lo sabía.
Harper lo miró de reojo, ceñuda.
- ¿Y por qué debería creerte?
Eliot sonrió con ironía.
- Porque me conoces lo suficiente para saber que no soy un buen mentiroso cuando se trata de ti. - Hizo una pausa, má







