Un Beso Robado
Aurora estaba recostada en el sofá de la luminosa sala, un libro abierto sobre su regazo que apenas había logrado leer. La casa de Evan en la costa, con su minimalismo impecable y la calma de los ventanales frente al mar, parecía diseñada para calmarla, pero nada conseguía del todo apaciguar la tormenta dentro de ella.
Evan entró con una bandeja de porcelana blanca, un té humeante en una taza delicada. La colocó frente a ella con esa naturalidad que había adoptado en las últimas semanas, como si cuidar de Aurora fuese una extensión de sí mismo.
- Aquí tienes, - dijo, con voz suave- . Melisa, para las náuseas. Harper juró que funcionaba.
Aurora sonrió débilmente, tomando la taza entre sus manos frías. - Gracias, Evan.
Él se sentó a su lado, lo bastante cerca para que el calor de su cuerpo se mezclara con el suyo. La observó un momento, en silencio, antes de hablar.
- El control de ayer fue alentador, ¿sabes? - comentó, con un brillo sincero en la mirada- . El bebé está f