La Advertencia
Oficina de Richard Hastings
Los gruesos ventanales de la oficina del presidente de Hastings Jewels dejaban pasar una luz fría que no lograba suavizar la tensión que se respiraba dentro. El reloj marcaba las 8:17 a.m. cuando las puertas de vidrio se abrieron de golpe.
- ¡Señor! ¡No puede entrar así! - exclamó la secretaria, levantándose de su asiento mientras dos asistentes de seguridad intentaban detener al intruso.
Callum Whitaker no se detuvo. Los empujó sin esfuerzo, con una f