Por Rodolfo
La vi llegar, en su Ferrari roja, no sabía porque venía con las mucamas en su auto.
Debe ser para que la atiendan por el camino.
No quise pensar que estaba en el parque, cerca de la casa, por la ansiedad que tenía por verla.
Es que era aburrido no molestarla.
Un peón le abrió la puerta y la ayudó a bajar del auto y para mi asombro, ella pegó la vuelta y ayudó a bajar a una de las mucamas y luego a la otra.
No entiendo que sucede.
Cuando me vio, sin un ¨hola¨, me presentó a sus mucam