Por Rodolfo
Pasaron unos pocos días y yo parezco insaciable, no puedo calmar mi ansiedad ni mis ganas, pero termino por encontrarme con alguna de las chicas en la cabaña.
Fui a la cabaña, llegué unos minutos antes que Paty.
Apenas llegó, lo hicimos sin demasiados juegos previos, me sacó momentáneamente las ganas, pero el fuego interno que siento, no lo puedo apagar.
Prendí un cigarrillo y me llamó la atención un bulto con ropa.
-¿Y esa ropa?
Paty se ríe.
-Había una chica bañándose en la laguna,