CAPÍTULO 89. ¿ES LO QUÉ ME ESTOY IMAGINANDO?
Madison despertó, después de haber dormido durante un largo rato, su estómago emitió un largo quejido, clamando alimentarse, escuchó la sonora carcajada de Alexander.
—Parece que te devoraste un gato viejo y está intentando escapar de tu estómago —dijo sin parar de burlarse.
La joven sonrió.
—Eres peor de lo que imagine. —Tomó la sábana y cubrió su cuerpo desnudo—, apenas hace un momento te fascinaba todo de mí, y ahora te burlas de mi estómago —gruñó.
—Me gusta todo de ti, menos el gato viejo