CAPÍTULO 46. DESENMASCARADO
— ¿Acaso creíste que sería una presa fácil? —la joven cerró su blazer con sus manos.
—Eres una desgraciada. Me tendiste una trampa —gruñó al observar el micrófono que llevaba en su ropa interior. Justo cuando elevó su brazo para intentar volver a golpearla, escuchó como de un fuerte golpe, abrieron la puerta del apartamento. Sus labios se separaron en una gran O.
—Vas a pagar por haber tocado a mi esposa —Alexander gritó con furia.
James presionó con fuerza sus dientes.
—No puedo creer lo que