CAPÍTULO 47. ABRE LOS OJOS
Horas más tarde, Alison salió de aquel lugar, colocó el gorro de su chamarra y subió la cremallera, tomó su móvil y solicitó un Uber, sentándose en las escaleras del exterior del lugar. Miró el reloj y resopló al ver que eran cerca de las 10:30 pm.
Con impaciencia comenzó a mover uno de sus pies al darse cuenta que luego de haber solicitado aquel servicio, le cancelaron el viaje.
—No puede ser —expresó con angustia. —¿Cómo me voy a ir de aquí? —bufó y se puso de pie para caminar hacia la avenid