Sonée:
—¡Aléjate de ella!- bramo.
Anika reacciona mirándome con sorpresa, pero luego suelta a reír como hiena histérica.
—Oh, pero definitivamente hoy es mi día.- me dedica una sonrisa sádica que me deja petrificada. – ¡dos zorras por el precio de una!
Se viene a por mí y me preparo. Lanzándole una patada que le tumba el cuchillo de la mano.
Chilla de dolor y me contempla perpleja.
—¿Tú? ¡Pero si tú solo eres una pastelera inmunda!
—Tengo dos madres. Una es la Koroleva de la mafya y la otra era