Blanche:
Pasan los días, estos se convierten en semanas y mientras más tiempo pasa más nerviosa me pongo; porque algo no está bien.
No puede estarlo.
Nada de esto tiene sentido.
¿ Por qué él nos mantiene aquí? ¿ Qué quiere de nosotros?
Me muerdo las uñas de solo ponerme a ponderar las posibilidades.
—Neprilichnyy, el Sovetnik solicita que acuda a su despacho.- me anunció una sumisa en cuanto terminé el desayuno.
Los pecchi están durmiendo aún, últimamente están muy holgazanes.
Seguí a la sumisa