Octavia
Al otro lado del portal, nos recibió un panorama desolador de absoluto vacío. Una negrura tan densa y pesada que, en lugar de ser simplemente la ausencia de luz, se convertía en una entidad palpable. La oscuridad se cernía sobre nosotras, una manta insondable que no solo privaba de la visión, sino que también envolvía todo en una opresión tangible.
Nos encontrábamos flotando en un espacio sin dimensiones aparentes, como si hubiéramos sido arrojadas a un abismo sin límites. No había punt