Octavia
Mis pasos resonaron en un suelo que parecía estar hecho de esperanza y resiliencia. Cada paso era una afirmación de mi valía, de mi capacidad para superar la oscuridad. Respiré profundamente, llenando mis pulmones con un aire que sabía a libertad y a nuevos comienzos.
Dimos un paso hacia una estructura de piedras que se levantaba hasta el cielo, sostenida por columnas de mármol que formaban un templo circular abierto. En el centro de este espacio majestuoso, encontramos una mesa simple,