Orión
—Hoy estoy aquí, prestándote —Sam carraspeó mientras Octavia ponía los ojos en blanco —bien, entregándote una parte de mi corazón. Ella es lo más importante de mi vida, es mi mejor amiga, mi hermana, y siquiera piensas hacerle daño —Sam volvió a carraspear y Octavia hizo un gesto con la mano como indicando que se iba a comportar bien —te estoy confiando lo más maravilloso de mi mundo, no lo estropees, te juro que te cortaré las pelotas si la haces llorar siquiera una vez —terminó Octavia