Octavia
—No podemos llegar a casa así, Sam. Detén el auto en una farmacia. —Mi voz temblaba con una súplica apenas audible, rogando para que mi hermana volviera a mí. Eran pocas las veces que Sam se enfadaba de esa manera, pero cuando lo hacía, parecía convertirse en otra persona. Generalmente, necesitaba un poco de tiempo para recuperar el control de sus emociones. Sin embargo, esta vez llevaba más de media hora conduciendo a toda velocidad, y no parecía poder calmarse.
—Por favor —susurré, l