Al despertar al día siguiente, Maison había desaparecido. Isabela no tenía la menor intención de buscarlo; para ella, el "favor" estaba pagado y la cuenta saldada. Tomó el primer vuelo de regreso a Cábralia.
Tan pronto como aterrizó, se dirigió directo a su empresa emergente, KI Technology. Reunió a sus dos empleados, Francis y Betane, para darles las noticias: el Grupo Thorne cubriría los costos de marketing y la primera gran prueba del sistema doméstico ya tenía una dirección fija.
—¿Maison s