Mundo ficciónIniciar sesiónKaleb navegó por el espacio vacío de Heradise. La sangre seguía goteando de sus labios, sus manos temblaban y perdía estabilidad. El viaje de regreso a su escondite lo sentía eterno, tanto, que pudo descifrar qué pasaba con su cuerpo heridiano y aún faltaba tiempo para llegar a su objetivo.
Escupió su propia sangre y miró por un segundo como flotaba en el vacío.
—Ronan…
El espacio vac&iacut







