POV de Clara
El último día se siente como una pausa cruel.
El cielo sigue oscuro, pero el sol de la mañana intenta atravesar la niebla plateada que se niega a desaparecer.
Estoy de pie en medio del jardín trasero, mirando el viejo árbol que crece allí —sus raíces y ramas se extienden como las líneas plateadas que ahora corren bajo mi piel.
El sonido de unos pasos me hace girar.
Juan se acerca con un rollo antiguo atado con una cuerda negra.
Su rostro está cansado, pero hay una luz en sus ojos —