POV de Hugo
Ella no dijo nada.
Desde que le conté la verdad —que fui yo quien encendió el fuego—, Clara solo se sentó en el sofá, la mirada vacía pero los ojos vivos.
Y eso era lo más aterrador.
Si hubiera gritado, si me hubiera odiado, habría podido soportarlo.
Pero su silencio… su silencio era como una herida que aún no sangra.
Me senté frente a ella, intentando hablar, pero cada palabra se sentía como un cuchillo sin filo.
—He intentado durante siglos dejar de sentir culpa —dije en voz baja—