Su húmeda frente quemaba como si alguien estuviera haciendo una fogata ahí, se sentía arder en demasía y lo único que quería hacer era prenderse fuego la cabeza. Sentía sus ojos picar en extremo y lagrimear a cada instante en que intentaba abrirlos para poder observar a su alrededor. Su miembro se encontraba dolido y latente, su trasero continuaba húmedo, maldito celo.
Se retorció en la cama y pudo ver algo borroso a un chico rubio colocando un paño mojado con agua fría sobre su frente mientras