Miró a su alrededor algo confundido, no entendía nada, solo sabía que se sentía mal, mareado y le dolía todo. Intentó estirarse pero su propio cuerpo se lo impidió, causándole más dolor del que ya sentía.
—Ahora vas a abrir la boca, maldito bastardo.
El castaño se paró delante de él con mirada seria y pudo oír a C.M gruñirle molesto. Connor se acercó a él y lo tomó fuerte por el cuello de la camiseta mientras clavaba sus intensos ojos color chocolate sobre los celestes del chico de cabello negr