Miró a su derecha y pudo dar con el rizado que se encontraba a su lado sonriente. Le guiñó un ojo y se acercaron a paso lento a la mansión. Iban a echar a Gideon, iban a tomar en posesión todo de nuevo y si las cosas no salían como esperaban, iban a huir de aquel lugar e iban a rehacer su vida junto a sus Omegas y Henry y el otro amigo de Ethan. Tenían todo listo, hasta habían ido a ver al Oráculo.
—¿En qué puedo ayudarlo, joven Morris?
—Necesitamos poder salir del territorio. Pero debe ser por