—¿Debería usar la corbata azul o la gris? —preguntó Ale.
—La gris —dijo Lucía—. Me recuerda a esa película que vimos hace tiempo.
—¿La de los mafiosos?
—¡No! La del tipo que ataba a la chica con la corbata. Yo también quiero jugar a eso, Ale.
—Tal vez después de la cena, cuando celebremos mi nombramiento como CEO de empresas Grandón.
Lucía lo abrazó y giraron, brincando entre risitas.
—Era de esperarse de alguien como el abuelo, martiriza a Magnus y a mí me premia. Te conté que para una navida