Debido a la inconsciencia que le había provocado el golpe, Bea tendría que permanecer en observación en la clínica hasta el día siguiente. Sin las quejas de Magnus, sin los ruidos extraños ni los olores fantasmas de la casa del terror, pasaría una noche estupenda en su habitación privada, no como cuando se lesionó el brazo a los nueve años.
"Este será nuestro secreto, Bea. Si tu madre se entera, me mata. Y tú no quieres quedarte sin tu papi ¿No?".
Claro que no, ella amaba mucho a su papi, aunqu