Al tercer día de separados, Bea recibió un correo electrónico de Magnus citándola a mediodía a una reunión en empresas Grandón. El texto señalaba "atuendo formal".
Fue temprano a la casa de las colinas. No estaba el auto de Magnus, así que había camino libre.
Irrumpió deprisa y estuvo segura. Luego de cerrar la puerta a sus espaldas, oyó un ruido en las entrañas de la casa: un golpe repentino, un sobresalto en respuesta a su intempestivo ingreso a la morada.
Se mantuvo quieta, a la espera y co