La visita de Irene una mañana sorprendió a Bea.
—Ya son dos los fines de semana que no van a vernos. Estaba preocupada.
—Hemos estado dedicados a disfrutar de la vida en pareja, sólo eso.
—¿Es así? El joven Ale me contó de los problemas que ha habido en la empresa. Supuse que Magnus estaría... más quisquilloso que de costumbre.
—No lo subestimes, él lidia bastante bien con el estrés. De hecho, ahora salió con un amigo. Imagino que irán a beber a algún lado.
—¡¿Amigo?!
Bea se carcajeó de la car