Mundo ficciónIniciar sesión¡Maldita sea! No me contengo. Introduzco la lengua en su boca y ahora soy yo quien gime de gusto por su delicioso sabor a menta, degusto descaradamente su paladar y sus mejillas para luego abrazar mi lengua con la suya y paladear el líquido que fluye cuando sus glándulas salivales se activan con la invasión. Tira de mi cabello y tengo que hacer acopio de todo mi autocontrol, primero para no correrme y luego para no lanzarme sobre ella y hacerla mía aquí







