Mundo ficciónIniciar sesiónRicitos me observa desconfiado y me vuelvo hacia él para mirarlo a los ojos.
— ¿Qué? – Arruga las cejas — ¡Vamos Charles! ¿No creerás que voy a follar con ella en tu cama, no? – se sorprende y Leila ahoga un grito.
— ¡Hey tío te pasas! – no me paso, él me acusó primero.
Pero como soy un degenerado sonrío, n







