Gina
Me despierto enredada en el cuerpo musculoso de Chad, tengo calor, mucho, estoy sudada e incómoda. El agarre del castaño es fuerte, me intento levantar pero él me aprieta más contra su pecho. Suaves besos en mi hombro me dejan saber que está despierto.
—Quiero salir —me quejo—.
—No, no lo harás.
—Quiero ir al baño Chad, por favor. —Siento su nariz olfatear en mi cuello.
—Dije que no.
—Entonces me hago en la cama, no tengo ningún problema. —Le digo y me suelta de inmediato. Cretino.
Me salg