Chad
—Ya no lo soporto.
Lexi rueda los ojos y se acomoda más en el asiento frente a mí. Estamos en mi oficina, yo estoy trabajando (o lo intento) pero mi mente está en otro lugar, específicamente en una pelirroja de bonito cuerpo y ojos verdes.
— ¿Por qué no admites que ella es algo más? —Dice mi amiga y sube los pies en mi escritorio.
—Porque no es así.
— ¿Entonces?
—Solo me gusta estar con ella y el sexo, nada más.
—Pero la celas en cuanto la vez con otro, te gusta más de lo que quieres admit