Capítulo 47. No actúes por obligación.
Al llegar a la mansión, Samantha enseguida entró en la habitación. Se sentía perturbada por todas las situaciones que habían sucedido en aquella fiesta, donde le costó encajar.
Cuando Robert entró se acercó a ella para evaluar su estado.
—¿Estás bien?
—Sí, solo un poco cansada —mintió sin darle la cara, pero el hombre era demasiado intuitivo.
La tomó por un brazo para girarla hacia él escuchando su quejido.
—¿Te lastimé?
—Tú no —reveló ella, y se revisó el brazo.
Tenía enrojecido el sitio donde