Capítulo 88. Está hecho.
A Robert y a Samantha les costó salir del estudio de televisión, porque hasta los dueños querían retenerlos.
La noticia que habían dado en vivo era en extremo escandalosa y ahora comenzaba la competencia entre las televisoras por más exclusivas.
Por suerte, el León había ido con sus guardaespaldas que los ayudaron a salir del apuro y entrar al auto. Al llegar a la mansión, él duplicó la seguridad para evitar que molestos periodistas o curiosos entraran.
—Oh, Dios. Está hecho —exclamó Samantha a