Capítulo 20. Sometida al León.
A pesar del ambiente de tensión que se vivía en el bar por la presencia de una de las «dueñas». Samantha pudo disfrutar de la velada.
Como Robert en extrañas ocasiones asistía, y cuando lo hacía era antes de la hora de la apertura y se quedaba solo por algunos minutos, mientras verificaba que todo marchara bien, la estadía de su esposa durante toda la noche tuvo a varios empleados con los nervios de punta.
Eso hizo que McGraw se volviera más despiadado. El hombre quería que cada actividad se re