Capítulo 21. La solicitud.
Samantha pensó que la vida al fin le estaba dando un merecido respiro. Pasó toda una semana viviendo como en una utopía, no solo dedicada al trabajo, sino recibiendo las ardientes atenciones de Robert Lennox.
Él visitaba cada noche su habitación. La tomaba con fiereza y se hundía dentro de ella sobre la cama como si aquellas fuesen sus últimas horas de vida.
Ella lo recibía con gusto. Casi no hablaban, resultaba imposible hacerlo manteniendo la lengua de él dentro de su boca, pero no extrañó es