—¿Cómo está él? —preguntó Aníbal al llegar a la sala de espera del hospital.
Isabella le había avisado a su cuñado de camino.
—Sigue en pabellón —las palabras salieron temblorosas de su boca.
—¡¿Pero qué pasó?! ¡¿Cómo ocurrió esto?!
Ella negó, Tobar no le había dado detalles, salvo que lo habían encontrado herido en el estacionamiento de la inmobiliaria.
Un asalto, no se le ocurría otra causa.
—Tranquilo, amor, tu hermano estará bien —Selena le acariciaba la espalda.
Isabella fue a sentarse a b