Mientras tanto en la mansión más grande de Villa Loma negra, un vehículo se detenía en la entrada y de él bajaba una castaña, de grandes curvas largo cabello y aún más largos tacones.
—Señorita Pamela… qué gran sorpresa.
Dijo Leticia, casi entrando en pánico, pues sabía muy bien que esa mujer, era la mejor amiga de Ares, quizás la única, y eso no era lo que le inquietaba, lo que le inquietaba de sobremanera a la empleada era ver que sus dos esposos estaban tras ella, y ellos nunca eran bienveni