Por fin había amanecido, ese día crucial había llegado, Ares se detuvo unos segundos en la entrada principal de TEO&ELY, dejando que su mirada abarcara el vestíbulo donde trabajadores iban y venían con inquietud, los murmullos flotaban en el aire y la mayoría evitaba levantar la vista del móvil.
Para Ares, aquel ambiente eléctrico era como su hábitat natural; se movía con la seguridad de quien siempre ha sabido imponerse en medio de la presión.
Con paso tranquilo comenzó a caminar hacía los asc