Y mientras Marta ayudaba a Daniel a idear un plan, que pudiese solucionar todo, Pilar y Ares llegaban al infierno.
Pilar no pudo evitar sorprenderse al percatarse de que aquel club quedaba en un lado exclusivo de la alta elite, y que la fachada del edificio era precisamente eso, un edificio de al menos 11 pisos, claro que no lucía como un lugar de oficinas, su construcción era más bien gótica, con un cierto encanto moderno, aunque solo eso pudo ver antes de ingresar al estacionamiento del subsu