Capítulo 45. Celos imprevistos
Isabella
Habíamos llegado a un restaurante de comida árabe más famoso de la ciudad, nos habían guiado a la segunda planta, Ibrahim había hecho que las mesas llena de comensales que estaban disfrutando de una comida, las desalojaron para que solo el grupo de nosotros estuviese ahí. Algo drástico e innecesario, pero entendí que por ser quienes eran, preferían tener total privacidad.
—¿Estás bien?—preguntó Azahara mirándome detenidamente, solo asentí, desde la llamada, mi ánimo se había oscureci